
Que se alcen las voces, que el pueblo diga las verdades, que tu silencio sienta miedo. A nosotros no nos hacen falta trajes de metal reciclados con las metralletas que fusilaron los derechos de los mas pobres. Tus casas y propiedades nos saben a poco pues nosotros vivimos en lo más bonito de la tierra entre el cielo y los nuestros, la calle. Y no te voy a llorar diciendo que a muchos le amargasteis la felicidad, pues la felicidad fue lo único que no pudisteis comprar con vuestro dinero negro.
Amigo mío, que hoy las fronteras se borren con goma y que tus abrazos nos rodeen a los ocho.
Quiero dar las gracias al equipo de trabajadores del GRAN TEATRO FALLA DE CÁDIZ, que hizo posible mi asistencia a la primera semifinal del concurso andaluz.
Gracias Cádiz por hacer que tus letras que llenan los oídos de verdades, inunden mi corazón de emoción.





